¿Cómo saber si tengo irá reprimida?

Cómo liberar las emociones reprimidas

Cuando te enfrentas a situaciones difíciles o desafiantes en tu vida, es posible que sientas muchas emociones diferentes, como ira, miedo, dolor, tristeza o confusión. Y aunque no hay que avergonzarse de lo que se siente, no saber cómo manejar estas emociones puede hacer que se vuelvan más intensas, persistentes y problemáticas, hasta el punto de que pueden empezar a agobiarnos.

Nadie quiere experimentar nunca emociones desagradables, pero hay ciertos momentos en nuestra vida en los que necesitaremos hacerlo. Ya sea por la muerte de un ser querido, el fin de una relación o un cambio significativo en la vida, es importante que seamos sinceros con nosotros mismos sobre cómo nos han hecho sentir para poder trabajar en la comprensión de nuestras emociones y, finalmente, dejarlas ir. Y aunque ciertamente nos puede proporcionar un alivio temporal o una satisfacción momentánea, reprimir nuestros sentimientos y negarlos sólo nos llevará a muchas consecuencias dolorosas y nos mantendrá desconectados de nosotros mismos y de los que nos rodean.

Prueba de adormecimiento emocional

Reich observó los efectos que las emociones reprimidas tenían en el cuerpo, llamándolo armadura corporal. A medida que acumulamos traumas emocionales en la infancia, para adaptarnos a nuestro entorno, nuestro cuerpo (y nuestro carácter) comienza a blindarnos contra el dolor emocional adicional.

Las ideas de Reich fueron descubiertas miles de años antes en la antigua China. Los taoístas ven las emociones como información o energía. Cuando algo bloquea este flujo de información dentro del cuerpo, crea un bloqueo o estancamiento energético.

Lee más  ¿Cuál es el concepto de sociedad para Rousseau?

Es posible que nos sedemos con el trabajo excesivo, la televisión, la comida, el alcohol, las drogas, Internet, las compras o cualquier otra cosa que esperamos que nos dé un empujón temporal y en nuestro intento de huir de nosotros mismos.

¿Cómo? El método principal de Sarno consistía en explicar a sus pacientes, mediante una presentación lógica y bien elaborada, que el origen de su dolor no era físico (como un disco degenerativo). En cambio, la causa de su sufrimiento eran las emociones reprimidas, especialmente la rabia.

Cuando consideramos cuánto tiempo y energía invertimos, como cultura, en “curar” u “optimizar” nuestros cuerpos y mentes, podemos apreciar mejor cómo estamos trabajando principalmente con los efectos, pero no con la causa.

¿Reprimo mis emociones?

Una señal interesante de que está reprimido emocionalmente puede ser que odie que le pregunten cómo se siente con respecto a algo o a alguien. Esta pregunta, formulada inocentemente por otra persona, te dejará en blanco, sin palabras, impotente y confundido, o alternativamente desproporcionadamente molesto, como si alguien estuviera violando tu privacidad al preguntarlo.

Si estás reprimido emocionalmente, mostrar o entender tus emociones será un problema en todos los ámbitos de tu vida, no sólo en algunos. Por lo tanto, si es afectuoso y abierto con sus amigos y familiares, pero le cuesta relajarse con sus colegas, podría tratarse más bien de un caso de nerviosismo por un nuevo trabajo o de un choque de personalidades.

¿Aún no está seguro de si está reprimido emocionalmente? Podría ser útil considerar los comentarios que los demás le dan a menudo. ¿Le han dicho a menudo que “tiene un muro”, que “hay algo falso en usted” o que es “emocionalmente frío”? ¿O incluso que eres pasivo-agresivo? Pueden ser señales de que tienes un cúmulo de emociones ocultas que necesitan ser expresadas.

Lee más  ¿Cuáles son las seis formas de gobierno?

Agresión reprimida

Cuando se trata de un trauma infantil, su cerebro puede reprimir los recuerdos como mecanismo de afrontamiento. A lo largo de la vida adulta, puede sentir que algo no está bien y no saber por qué. Este artículo analiza los signos y síntomas que indican que puede tener recuerdos reprimidos de un trauma infantil. También revisa otras posibles razones de estas emociones o comportamientos y formas de afrontarlas.

El cerebro procesa y almacena los recuerdos. Con el tiempo, decide cuáles conservar, eliminar, suprimir o reprimir. El estrés y el miedo pueden hacer que tu cerebro recuerde vívidamente los acontecimientos para protegerte más adelante. Sin embargo, el cerebro también puede reprimir o apartar los recuerdos traumáticos, lo que permite a la persona afrontarlos y seguir adelante.

Existe un antiguo debate sobre la validez de la represión de la memoria. Una revisión de la investigación muestra que esta controversia, a la que a veces se hace referencia como la “guerra de la memoria”, sigue siendo polémica en la comunidad científica hoy en día. La mayoría de los investigadores creen hoy en día que es raro olvidar por completo los traumas ocurridos después de la primera infancia y que los “recuerdos recuperados” no siempre son precisos.