¿Cómo llega la electricidad a los hogares?

Distribución de energía a una casa

La electricidad generada por un aerogenerador puede tener que recorrer una larga distancia para llegar al lugar donde se necesita, como la casa o la escuela. Sale del generador en un cable y va a un transformador para “subir” el voltaje para su transmisión. Esta energía eléctrica de alto voltaje se transporta por todo el país a través de una red nacional de líneas de transmisión llamada red de distribución de energía o “grid”.

Estas líneas de transmisión se ven por todo nuestro país y algunas también están situadas bajo tierra. Antes de que la electricidad llegue a su casa, llega a otro transformador donde el voltaje se “reduce”. Este transformador reduce la electricidad a 120 voltios, donde puede hacer funcionar los electrodomésticos de tu casa.

Cómo funciona la electricidad

En artículos anteriores hemos explicado los principios básicos de la energía eólica y las partes que componen un aerogenerador. Hoy investigaremos un poco más y te contaremos cómo se genera la electricidad a partir de esta fuente y cómo llega a nuestros hogares. Ya estamos.

Como recordarás haber leído en nuestro anterior artículo, la energía eólica se produce cuando se producen cambios de temperatura en las masas de aire de la atmósfera. Esto hace que aparezca el viento cuya fuerza mueve los aerogeneradores que tienen la misión de generar energía eólica.

Pero, ¿cómo se genera la electricidad y cómo llega a nuestros hogares? En concreto, la velocidad del viento debe superar los 4 m/s, ya que en ese momento es capaz de mover las palas del aerogenerador y hacer girar el rotor. En su interior encontramos un sistema mecánico que consta de un eje principal y un sistema de engranajes llamado multiplicador. Estos convierten las revoluciones a una velocidad superior en otro eje de salida que mueve el generador que produce la electricidad.

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Entonces, ¿cómo se convierte la energía mecánica en energía eólica? La respuesta está en la forma de un generador eléctrico. Hay dos tipos de generadores: los que se conectan directamente a la red (generadores síncronos y generadores de inducción doblemente alimentados o DFIG), y los que se conectan a equipos electrónicos de gran potencia, que a su vez se conectan a la red (convertidores completos).

A dónde va la electricidad

Siempre está ahí cuando pulsas un interruptor o enchufas un cable, pero la electricidad tiene que recorrer un largo camino para llegar a tu casa. De hecho, la estación de generación donde se produce la electricidad puede estar a cientos de kilómetros de distancia.

Todos los postes y cables que ves a lo largo de la carretera y frente a tu casa se llaman sistema de transmisión y distribución eléctrica. Hoy en día, las estaciones generadoras de todo el país están conectadas entre sí a través del sistema eléctrico (a veces llamado “red eléctrica”). Si una estación generadora no puede producir suficiente electricidad para hacer funcionar todos los aparatos de aire acondicionado cuando hace calor, otra estación generadora puede enviar una parte a donde se necesite.

Cómo llega la electricidad a nuestro hogar

La producción de electricidad a gran escala en las centrales eléctricas del Reino Unido se basa en el proceso de inducción.    En términos sencillos, se trata de un proceso en el que se produce un voltaje cuando se mueve un imán dentro de una bobina de alambre; el voltaje se pierde cuando se retira el imán. Esto significa que si tienes una bobina de alambre y un imán en casa, es bastante fácil crear tu propia electricidad.

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Obviamente, la creación de electricidad a gran escala no se hace a tan pequeña escala. En las centrales eléctricas, el primer paso para crear electricidad es calentar el agua. El agua suele calentarse mediante la quema de combustibles fósiles, como el carbón, y a medida que el agua se calienta se crea vapor a alta presión que, a su vez, acciona una turbina. Esta turbina se utiliza entonces para hacer girar un imán dentro de una bobina de alambre; esto crea un campo magnético variable, creando una corriente en el alambre. La energía mecánica se convierte así en energía eléctrica.

Una vez creada la electricidad en las centrales, se distribuye por la “red” nacional. Las corrientes eléctricas creadas se envían a través de transformadores elevadores, que aumentan la tensión de las corrientes a 400.000 V, lo que permite enviarlas a grandes distancias. Una vez completado este proceso, las corrientes viajan a lo largo de líneas de transmisión de aluminio o cobre de torre a torre. A continuación, la corriente llega a una subestación al entrar en un pueblo o una ciudad; estos transformadores de subestación reducen la tensión de la corriente a los niveles necesarios para las aplicaciones industriales, normalmente unos 35.000V. En este punto, en los pueblos y ciudades las líneas de transmisión suelen llevarse bajo tierra como medida de seguridad. En el campo, a menudo la electricidad continúa por las líneas de transmisión. Después de otro viaje, la corriente llega a un transformador reductor antes de entrar en su casa. Aquí la corriente se reduce a unos 230 V, el voltaje adecuado para un uso seguro en el hogar.

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